Definición
Las características químicas, físicas y biológicas del agua expresadas mediante parámetros medibles y comparadas con criterios que determinan la idoneidad para usos específicos (potable, riego, vida acuática, uso industrial, etc.).

Principio

Principio
La calidad del agua se evalúa seleccionando indicadores relevantes (p. ej., oxígeno disuelto, nutrientes, metales, patógenos, pH, conductividad, turbidez) y comparando sus concentraciones o estados con umbrales vinculados a objetivos sanitarios, ecológicos o técnicos.

Demostración

Demostración
Una muestra de agua subterránea analizada por nitratos, arsénico, conductividad eléctrica y coliformes, donde los nitratos medidos superan los criterios para agua potable, lo que indica que el agua no es apta para consumo sin tratamiento.

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Declarar el agua 'buena' o 'mala' basándose únicamente en un parámetro (como el pH) sin considerar otros estándares químicos, biológicos o específicos del uso y las vías de exposición.

Consecuencia

Consecuencia
Una caracterización precisa de la calidad del agua informa las decisiones de tratamiento, avisos de salud pública, cumplimiento regulatorio, protección de ecosistemas y planificación de la protección de fuentes.

Inversión

Inversión
Deterioro frente a mejora de la calidad del agua: la inversión destaca procesos que degradan la calidad (contaminación, eutrofización) frente a la remediación, dilución o protección de fuentes que la restauran.

Límite

Límite
Abarca atributos intrínsecos del agua relevantes para usos designados; excluye métricas de cantidad hidrológica (caudal, almacenamiento) aunque influyan en la calidad, y excluye la calidad de sedimentos a menos que afecte directamente la fase acuosa.

Tensión semántica

Tensión semántica
Existe tensión entre 'química del agua' (análisis de constituyentes) y 'calidad del agua' (interpretación orientada al uso); esta última integra química, biología e indicadores físicos frente a criterios de gestión.

Síntesis

Síntesis
La calidad del agua es una caracterización integradora, orientada al uso, del estado químico, físico y biológico del agua basada en indicadores medibles y comparada con normas que determinan su idoneidad para fines concretos.